|
|
BURGER KING NO CUMPLE EN MATERIA DE HIGIENE.
Sin embargo esto se tolera a la multinacional.
Burger King no cumple porque en el caso de León tiene los vestuarios y el almacén fuera del restaurante (si es que un lugar así puede llevar este nombre), a unos 80-100 metros -en un edificio común para ambos- lo que hace que l@s emplead@s tengan que atravesar calles antes de llegar al lugar de trabajo.
En el caso de León los lugares de cambio, taquillas y aseos (lo que más o menos podrían llamarse vestuarios) están junto a la iglesia de Nuestra Señora del Camino, lo que significa que hay que cruzar toda la calle Hospicio antes de llegar a Burger King.
Los vestuarios son únicos. Así mujeres y hombres se cambian en un mismo espacio a un mismo tiempo. Esto, que no ha supuesto mayor problema para los trabajadores, es una falta de respeto por parte de la empresa, que obliga a quien, por pudor u otra razón, no quiera cambiarse delante de l@s demás a tener que buscarse otro espacio. Pongamos por caso los baños, que son más fríos -ya que no disponen de un aparato de calefacción como en la zona de vestuarios- y menos higiénicos para descalzarse.
Esto supone, además, un robo de tiempo a l@s trabajadores/as, pues el tiempo empieza a computar desde que llegas cambiad@ al restaurante y te pones a trabajar y no desde que estás en un lugar propiedad de Burger King. Donde ya todo lo que haces está destinado a cumplir labores que suponen cesión de tiempo y de plusvalía a la empresa.
A ello hay que sumar el tiempo que se pierde yendo a por la llave y volviendo a dejarla. Tiempo que Burger King no paga, pero que el/la emplead@ usa.
Hagámoslo más gráfico: llegas al vestuario. Está cerrado y no hay nadie dentro. Tienes que ir al restaurante, pedir la llave. A veces se tarda en dártela, porque no la encuentran o porque hay trabajo y prefieren hacer caja que atenderte. Luego ya te echarán en cara el retraso.
Coges la llave y te vas a cambiar calle adelante. Abres y te cambias. Cierras y te vas calle atrás. Dejas esa llave y pides la del privado y vas a dejar tu chaqueta. Vuelve y a currar. Antes de empezar ya has dado varias vueltas, varias carreras y has empleado ya unos cuantos minutos, a veces no pocos.
Lo común es que la empresa diga que empleas tiempo porque no eres rápido o porque eres un inútil. No por circunstancias objetivas fácilmente evaluables.
A la hora de irte, otro tanto.
|
|